martes, 26 de junio de 2012





De la vida mía


Tengo una idea desordenada, un sueño lleno de imágenes que escapan
acaso el nacimiento de un poema pero no será sencillo reflejar,
poder comunicaros lo que siento y lo que veo.
No alcanzo el final y me perturban las estratagemas racionales
que mi cerebro se encarga de recargar y cargar contra las sensaciones,
pero a él lo necesito, es un miembro útil a pesar de su estrechez de miras.
Yo solo soy un corazón con ojos, un espíritu inquieto y viajero
que un día recaló en esta playa para no quedarse,
para sentir la necesidad de volar de nuevo y de nuevo
quedarse para sentir la necesidad de marchar.
Cualquiera que me conozca dirá que este no es el poema de mi vida
y yo sé que es el poema de la vida mía, no quiero veros especular
acerca del momento del poeta, acerca de aquel sueño, aquel amor
o la infinita insatisfacción que destilaban siempre sus palabras.
La poesía es la vida, el aire, la magnitud más extensa jamás conocida
que no cabe sino en el alma. Recitadla y veréis como va llenando
de la misma manera que vaciando va al poeta cuando la exhala.
Una amalgama de luces que se oyen y revolotean alrededor de mi mismo,
un mar en el que escoger aquellas gotas bellas y necesarias
un cielo por el que volar en pos de todas las moléculas de oxígeno,
y con todo eso decir lo que se siente, rozar un corazón, beber una mirada
soñar, solo soñar, hacer que el sueño se haga inalcanzable, no tocarlo
vivir en él, con él sin él, e ir contando las vivencias.
Claro que escribo para ti, y para mí , escribo para ese nadie
que existe en mi cuerpo y que me lleva de un lado para otro, también.
Hay más maneras de dejar constancia de que la poesía se manifiesta.
Con la piel, con los ojos, con la luz de la luna, con un racimo de besos,
en el despertar de las sensaciones más sencillas, aun hay quien la encuentra
hasta en eso que todos llamáis vida cotidiana, la experiencia.
Con el hoy, con el nunca o con la profunda carga del ayer, es darse
intentar poseer una idea, emborracharse con su aroma hasta morir.
Adormitado sobre la depresión que produce el vacío busco llegar al final
tus ojos, tus palabras, aquello que no está escrito, todo lo que tu sueñas
para grandeza del poeta lo transformo en verso y así vean los que no sienten
que la máxima belleza del amor y la pasión reside en la locura.



jrc


Retrato por: Silvia

jueves, 21 de junio de 2012






Cómo explicarte que hay un temor que no da miedo
unas paredes que no nos cubren, un techo azul
que atraviesa la piel y nos ilumina el alma.
No sé cómo explicarte lo que ya sabes.

Tú conoces la vida, el límite de los sueños.


jrc